Autor: Héctor E. Paz Alomar

Una donación de 66 discos de Larga Duración, perfectamente conservados, acaba de recibir el investigador musical Lázaro Efrén Álvarez de Ávila, del municiopio avileño de Morón,poseedor de una de las más completas colecciones de fonogramas de la República de Cuba, según el Museo Nacional de la Música.
La importante dádiva fue realizada por Trinidad Pérez Valdés, vicepresidenta de la Fundación Fernando Ortiz, radicada en La Habana, quien durante largos años atesoró esa discografía en su discoteca personal.En la misiva dirigida al coleccionista radicado en el municipio de Morón —a unos 36 kilómetros de la capital avileña— expresa: “Nadie mejor que usted para incluirlos en su valiosa y original colección que por tantos es admirada. Los pongo en sus manos porque en ningunas otras estarán mejor.”
Los 66 registros fonográficos perpetúan el quehacer de singulares y queridos intérpretes y agrupaciones emblemáticas del quehacer musical cubano, entre estos, el antológico Trío Matamoros, los trovadores Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, el conjunto de Roberto Faz, la voz inigualable de Barbarito Diez, y la orquesta de Neno González; y uno con características especiales que reúne los más famosos temas de películas filmadas en los años ’30, ’40 y ’50 del pasado siglo.
Con esta donación continúa incrementándose la colección discográfica de Lázaro Efrén, quien ya cuenta con más de 5 000 fonogramas en diferentes soportes como discos de 78, 45 y 33 revoluciones por minuto; cintas magnetofónicas, cassettes, CD y DVD, en un acucioso trabajo que da continuidad al iniciado por su progenitor, el contador público Efrén Rafael Álvarez Lleó.
Este rico patrimonio musical es socializado por su propietario, también miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, mediante exposiciones, conferencias, charlas, tertulias y trabajos publicados en diferentes órganos de prensa de esta provincia de Ciego de Ávila y el país.
Álvarez de Ávila es el único miembro honorífico en Cuba de la corporación Club Sonora Matancera con sede en Medellín, Colombia, que agrupa a coleccionistas e investigadores musicales del área latinoamericana.