Libros… a la feria
Por: Vasily M. P.
La 25 feria del libro realizada en Ciego de Ávila del 16 al 20 de marzo de este 2016 tuvo sus aciertos y desaciertos., Valorarla desde un extremo o del otro, dependerá de la subjetividad humana. Será preferible, al menos para mí, no llegar a esos límites. Prefiero construir un ambiente cultural positivo con la crítica y desde la literatura.
Así veo esta edición del 2016 de la feria como un suceso cultural que cumplió sus más elementales objetivos, aunque considero que aún no colma todas las expectativas. No hay que perder de vista el sentido comercial para acercar público a la lectura y a la compra de los libros.
Ganamos todos, es bien sencillo de comprender por qué. Podrá parecer una numeración formal, pero es necesario. En «El Aleph», de Jorge Luis Borges, hay una numeración caótica que me sirve como paradigma.
Tuvo sus novedades literarias por cada uno de sus géneros siendo más favorecidos la narrativa para niños, jóvenes y adultos) y el periodismo (entiéndase también el ensayo, las historiografías, etc.); aunque en un primerísimo lugar pondría a los libros para colorear, y aquellos otros que incentivan el hábito de la lectura a través del juego. Y vivió su época dorada, a mi entender, los libros de cocina.
Las actividades en las distintas áreas alcanzaron mayor dinamismo, apego a la realidad, y se cumplió con la mayoría de las propuestas, destacándose SIN PESTILLO de la AHS quien supo coordinar espacios con contenidos interesantes y afluencia de un público numeroso y joven; y el área de eventos teóricos y homenajes en la UNEAC.
No quedó un solo escritor que no recibiera los documentos necesarios para la remuneración por participar en la feria, cumpliéndose así con la política cultural cubana que defiende a la obra y al artista, así como a los sucesos culturales.
Se contó al menos con la presencia de una de las figuras literarias a las que está dedicada la Feria Internacional, y se trata de la poeta y ensayista Lina de Feria (Santiago de Cuba, 1945), embajadora del Movimiento de Poetas del Mundo en Cuba.
Los que asistieron a los distintos momentos con ella, pudimos verla compartir con escritores del patio, leer poesía y ser distinguida como Hija adoptiva de la ciudad, mención que la acerca aún más a la ciudad que tanto «me agrada y me trae buenos recuerdos».
Tuvimos figuras cimeras del panorama literario nacional en suelo avileño ofreciendo conferencias, presentando libros, admirando la arquitectura de la ciudad de los portales. Los premios nacionales de Edición Estaban Llorach y Victor Rolando Malagón, y los escritores reconocidos como María Elena Llana, Pedro Llanes, Lorenzo Lunar, entre otros.
Los escritores del patio también tuvieron su momento de esplendor destacándose el poeta y Premio de poesía «Nicolás Guillén» José Rolando Rivero, Ileana Álvarez, Carmen Hernández Peña, Herbert Toranzo, Masiel Mateos, José Gabriel Quintas, Eduardo Pino, Llamil Ruíz, Heriberto Machado Galiana entre tantos otros sin los cuales no hubiera sido posible la luz en esta feria.
El plan de publicaciones de ediciones Ávila para el 2015 se presentó casi íntegramente con calidad y una visualidad a la altura de la mejor poligrafía del país. Así como las más recientes entregas de los números de la revista Videncia que tuvo una noche especial para entregar los premios que convoca anualmente en Ensayo, Crítica y Entrevista.
En contrapunteo pudiera destacar que no hubo una cifra de títulos a la venta que satisficiera la demanda; algunas actividades se dejaron de dar por falta de coordinación; la visualidad (dígase afiches, spot radiales y televisivos, sueltos, etc) de esta 25 edición en los medios de prensa fue apenas visible; habría que intencionar aún más la divulgación de las distintas actividades y áreas, consolidar el control sobre los libros y las ventas para evitar desvíos; velar porque las instituciones responsables de las áreas entreguen a tiempo sus propuestas de actividades.
Se me quedan muchas otras valoraciones, pero se trata de construir, de convocar a la polémica con menos palabras y más hechos.
Si hubo o no participación de escritores en las actividades, sé que fue algo contraproducente para algunos colegas, es asunto que no atañe a las instituciones si no a la conciencia colectiva e individual de los escritores y artistas que son seres sociales con distintos roles y deberes.
¡Que cumplan su papel!
Al menos tuvimos feria del libro en este 2016 para beneplácito del público avileño, de la cultura y de la nación cubana que construimos a diario. Ya veremos que nos depara el futuro.